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  • Cinco panes y dos peces

    lunes, 24 de enero de 2011

    Algo aparentemente tan sin importancia, como cinco panes y dos pescados secos, dieron origen a uno de los más grandes milagros de Jesús. Este relato, nos muestra como el Hijo de Dios, no sólo se preocupa de darnos el pan de vida de su doctrina, sino que también siente compasión por nuestras necesidades humanas básicas, porque Él nos dijo: “mientras os dedicáis a la obtención de las realidades eternas, debéis también disponer para las necesidades de la vida temporal”. Si analizamos el inmenso entusiasmo de la gente, nos daremos cuenta que ellos no estaban junto a Jesús porque alguien los obligara, tampoco buscaban bienes materiales, ni siquiera como en otras ocasiones, pedían que sanara a sus enfermos.

    La multitud, simplemente quería escuchar a Jesús y embelesado por sus palabras, olvidaban hasta el hambre que sus estómagos tenían que sentir después de tres días lejos de sus hogares.
    Escuchar a Jesús con esa misma dedicación, es primordial para acercarnos a la enseñanza y comprenderla. Escuchar es aquietar el bullicio interior y el hambre de consumismo. Es olvidarse de uno para pensar en el Todo, porque “la religión es primero una adaptación interior y personal, pero luego se vuelve un asunto de servicio social y de adaptación al grupo” porque si no es un egoísmo y un autoengaño.Jesús había alimentado espiritualmente a la multitud, pero como hombre sabía de sus necesidades materiales y dijo: "¿Qué vamos a hacer con la multitud? Hace ya tres días que están con nosotros, y muchos de ellos tienen hambre. No tienen comida." Antes de que los apóstoles tuvieran la posibilidad de expresarse, Jesús se volvió hacia Andrés y Felipe, diciendo: "No quiero despedir a esta gente. Están aquí como ovejas sin pastor.

    Me gustaría alimentarlos. ¿De cuánta comida disponemos?" Mientras Felipe conversaba con Mateo y Judas, Andrés buscó al joven Marcos para averiguar cuántas provisiones quedaban. Volvió hacia Jesús, diciendo: "Al muchacho sólo le quedan cinco panes de cebada y dos pescados secos" “Jesús permaneció en silencio durante un momento. Había en sus ojos una mirada lejana. Los apóstoles no decían nada. Jesús se volvió repentinamente hacia Andrés y dijo: "Tráeme los panes y los peces." Cuando Andrés le trajo la canasta, el Maestro dijo: "Ordenad a la gente que se siente en la hierba en grupos de cien, y que designen a un jefe para cada grupo, mientras traéis a todos los evangelistas aquí con nosotros." El Hijo de Dios, pudo haber alimentado a la multitud haciendo brotar de la nada la comida, sin embargo pidió la colaboración humana,

    Jesús busco la materia, para enseñarnos que ella es la base para nuestras transmutaciones espirituales, “de lo humano a lo divino por el poder y la fuerza de nuestras propias decisiones”Debemos aprender de Jesús y no despreciar la materia, por el contrario usémosla en nuestro beneficio espiritual porque “ella está sujeta a la gravedad lineal, excepto cuando es modificada por el movimiento y condicionada por la mente” Puede parecer una paradoja, pero es a través de la energía materia, que crece nuestro espíritu y también el de nuestro Espíritu, enriqueciendo a su vez al Supremo. “La humanidad, no asciende sin esfuerzos en el universo, pero tampoco evoluciona el Supremo sin acción inteligente y propósito.

    Las criaturas no alcanzan la perfección por simple pasividad, ni tampoco puede el espíritu del Supremo alcanzar el poder del Todopoderoso, sin el ministerio y servicio incesante de la creación divina.” porque Dios se puede realizar, sólo en los dominios de la experiencia humana.” De quien poco o nada se habla, es del muchacho que tenía los cinco panes y los dos pescados, su generosidad, su olvido de sí mismo en bien de los demás, fue el gesto que facilitó el milagro de Jesús, es el símbolo que nos debería representar, porque aunque nos parezca mentira Dios necesita de nuestro consentimiento para multiplicar sus dones en cada uno de nosotros, porque “el ciclo está predestinado, pero la participación del hombre en él, es facultativo, personal y experiencia” y “de este modo, el espíritu de la divinidad, se vuelve humildemente obediente a la elección de las criaturas de los reinos.” porque “ni siquiera Dios puede imponer la salvación a quien no lo desee” “Jesús cogió los panes en sus manos y, después de dar las gracias, partió el pan y lo dio a sus apóstoles, que lo pasaron a sus compañeros, quienes a su vez lo llevaron a la multitud. Jesús partió y distribuyó los peces de la misma manera. Y aquella multitud comió hasta saciarse. Cuando hubieron terminado de comer, Jesús dijo a los discípulos: "Recoged los trozos que quedan para que no se pierda nada." Cuando terminaron de recoger los pedazos, tenían doce canastas llenas. Unos cinco mil hombres, mujeres y niños habían comido en este banquete extraordinario.” Otra nueva enseñanza, no basta recibir hay que saber cuidar lo que se nos entrega para que nada se pierda. Me hace recordar la parábola de los talentos cuando el señor reprende al siervo no por haber perdido el talento recibido, sino porque no lo había hecho fructificar, ni tampoco lo había compartido.

    No necesitamos pensar demasiado para darnos cuenta de lo mucho que hemos recibido ¿qué estamos haciendo con ello? ¿Somos capaces de imitar al muchacho del relato y entregarle a Jesús nuestros dones para que él los distribuya como mejor le parezca? o ¿nos apegamos a lo recibido sin pensar ni en Dios ni en nuestro prójimo? ¿Somos instrumentos dóciles y útiles en las manos divinas? “Como hombres mortales y materiales, vosotros sois ciudadanos de los reinos terrestres y deberíais ser buenos ciudadanos, mejores que muchos, por haber renacido como hijos espirituales. Como hijos esclarecidos por la fe y liberados por el espíritu, os enfrentáis con una doble responsabilidad de deber, hacia el hombre y hacia Dios, mientras que voluntariamente deberíais asumir una tercera y sagrada obligación que es el servicio a la hermandad.” conscientes que lo que tenemos lo hemos recibido en fidecomiso para que lo hagamos fructificar.Si quisiéramos, si nuestra voluntad estuviese entregada a la voluntad de Dios, podríamos tener un papel tan preponderante como el que tuvo el muchacho del relato, nuestros dones también se podrían multiplicar si los supiésemos compartir con generosidad, con la multitud que nos rodea y que también está agobiada por el hambre espiritual y material. Hoy en día, también hay una tremenda multitud que tiene hambre espiritual y también hambre física y al hacernos consciente de ella, muchas veces, hasta con indignación nos preguntamos ¿dónde está Dios ante tanta miseria? Y olvidamos que somos nosotros los que tenemos que ser los instrumentos propicios, para que Él se manifieste con sus dones.No son los gobiernos, ni las leyes, ni las religiones, las que pueden dar de comer espiritual y materialmente a la sociedad hambrienta, la responsabilidad es de todos y cada uno de nosotros, porque no somos seres aislados, pertenecemos a un conglomerado, en donde cada una de nuestras acciones tiene una repercusión cósmica. Cada queja, cada protesta al sistema, si no va acompañada de una solución particular, sólo agrava el mal, porque una conducta individual inconsecuente, aumenta lo negativo mucho más de lo que podemos imaginar, pues nuestros pensamientos contaminan el éter del planeta e impiden con su pesimismo, que se haga realidad la certeza de que “la victoria coronará nuestros esfuerzos unidos por esclarecer al mundo y liberar a la humanidad.” Lo que el mundo y Dios necesita de nosotros, no son quejas de todo lo mal que está el mundo, sino obras concretas para mejorarlo, no por decretos inútiles, sino por verdades vivas que hagan renacer al ser humano y le devuelvan la esperanza que “la evolución humana sigue progresando y que la revelación de Dios al mundo, en Jesús y por Jesús, no fracasará.” Nosotros podemos contribuir en forma práctica para que el hambre de la humanidad sea saciada, pero para ello debemos tener un interés real por participar de alguna forma en solucionar los problemas que nos aquejan. Es cierto que la gran mayoría de nosotros no tiene influencia en las decisiones de los gobiernos, pero nuestra mente creadora puede ingeniárselas para actuar en nuestro micro cosmos particular, con una mayor generosidad con quienes tienen menos que nosotros. Dios necesita de los humanos, para que cumplamos nuestro rol en la evolución cósmica, necesita que le entreguemos conscientemente nuestra voluntad, porque “ni los ángeles, ni las Personalidades, se dedican directamente a influir sobre el pensamiento humano, esa es prerrogativa exclusiva de vuestra personalidad.” 1205 es nuestro libre albedrío quien debe elegir ser un instrumento que ayude para que los planes divinos se realicen y el mundo sea mejor. Debemos creer en el poder de Dios, pero también en el de nosotros y con generosidad ofrecerle lo que tengamos, al igual que el muchachito que tenían los panes y los peces. Dios está siempre pronto a entregarnos sus dones en abundancia, pero antes necesita que le demostremos nuestro deseo sincero de ser como Él, y creer con fuerza que esto es posible, porque “la evolución, puede ser lenta, pero es enormemente eficaz.” Creer en la evolución, es nuestro gran aporte a su realización, porque recordemos que nuestros pensamientos son creadores, debemos pues creer que “el propósito eterno de Dios, es un ideal altamente espiritual y que los acontecimientos del tiempo y las luchas de la existencia material no son otra cosa, que los andamios transitorios, que tienden un puente hacia el otro lado, hacia la tierra prometida de la realidad espiritual y la existencia eterna” si somos capaces de creer en estos propósitos divinos y con nuestra vida cotidiana, damos testimonio de que somos hijos de Dios, sin duda que estaremos creando un mundo mejor. Como hijos esclarecidos por la fe y liberados por el espíritu, os enfrentáis con una doble responsabilidad de deber, hacia el hombre y hacia Dios, mientras que voluntariamente deberíais asumir una tercera y sagrada obligación que es el servicio a la hermandad.” sin esta preocupación por nuestros hermanos todo lo que podamos decir, será palabra muerta, porque sólo las obras son testimoniales.

    La Leyenda Luciferina; el inicio

    viernes, 16 de julio de 2010

    "Tendreis oidos para escuchar pero no entendereis, tendreis ojos para ver, pero ceguireis ciegos." Hay verdades que el tiempo han envuelto en el velo de la fantasia, el mito, la leyenda, pero esas verdades golpearan tu mente y te preguntaran : " Dime creyente quien eres en verdad?? "
    Si estais listos abrid vuestra mente a la verdad...

    La Estirpe de Lilith

    La estirpe de Lilith nace con el objetivo de difundir y polemizar sobre hallazgos arqueológicos, estudios antropológicos y revisiones históricas, artísticas y mitológicas desde un punto de vista crítico y multidisciplinar. Vaya desde aquí mi respeto por los arqueólogos, historiadores, antropólogos e historiadores del arte que miran el mundo desde una perspectiva inconformista y revisionista.

    A la sombra de Eva

    Qué papel juega Lilith en las Sagradas Escrituras cristianas? El Antiguo Testamento menciona a Lilith sólo en una ocasión, sin embargo, las contradicciones del génesis bíblico, la aparición de Eva y la caída de Caín nos permiten identificar la influencia de Lilith en numerosos versículos bíblicos.
    El siguiente pasaje bíblico es el único que menciona explícitamente a Lilith. El versículo Isaías 34,14 narra la destrucción de la ciudad de Edom hasta quedar reducida a escombros y convertirse en un lugar de oscuridad donde"gatos salvajes y hienas se darán cita, y los sátiros se reunirán; y también allí se tumbará Lilith y encontrará su lugar de reposo." Las notas a pie de página evitan toda referencia a Lilith como primera esposa de Adán, pero nos muestran la iconografía clásica de la Lilith primigenia que hemos analizado en comentarios anteriores al señalar: "Los hebreos creyeron que significaba un ser diabólico, en forma femenina, lascivo y nocturno".

    Algunos de los escritos bíblicos que nos permiten intuir la presencia oculta de Lilith son los relativos al Génesis donde se aprecia una notable contradicción. El pasaje Génesis 1,27 señala: "Y Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra los creó. Y Dios los bendijo diciendo, sed prolíficos y multiplicaos, poblad la tierra y sometedla". De este pasaje se desprende que la creación del hombre y la mujer se hizo a imagen y semejanza de Dios, siendo ambos iguales al ser creados al mismo tiempo. Sin embargo, el pasaje Génesis 2,21 narra: "Entonces Yavhé Dios hizo caer sobre el hombre un sueño letárgico, y mientras dormía tomó una de sus costillas, reponiendo carne en su lugar; seguidamente, de la costilla tomada formó Yavhé Dios a la mujer y se la presentó al hombre, quien exclamó, ésta sí que es hueso de mi huesos, y carne de mi carne, ésta será llamada varona, porque del varón ha sido tomada". Especialmente reveladora es la frase de Adán "ésta sí que es hueso de mi huesos, y carne de mi carne". ¿Existió otra mujer anterior que no era hueso de sus huesos y que fue creada de la tierra y el polvo?

    Otro pasaje que puede ilustrar la influencia de Lilith en los escritos bíblicos es el referido a la caída del Edén. El Génesis 3,1 señala: "La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que hiciera Yavhé Dios". En muchas tradiciones clásicas como las sumerias o las asirias la serpiente era objeto de culto como diosa de la fecundidad, aunque la posterior iconografía hebrea estableciera una correlación entre los ofidios y Lilith como símbolo de la decadencia y la expulsión del Edén. Las escrituras bíblicas retoman la iconografía hebrea de Lilith y la presentan en el jardín del Edén como una mujer mitad humana mitad serpiente enrroscada en el Árbol del Bien y del Mal tentando a Eva, la nueva mujer de Adán. Tal vez la iconografía más conocida sea la que ilustra la Capilla Sixtina del Vaticano y que reproduzco en el margen superior izquierdo.

    En este punto, es llamativo resaltar que el Talmud hebreo señala a Samael, el ángel que se rebeló contra Yavhé y cayó derrotado al abismo, como esposo de Lilith. Ambos concibieron, durante su estancia el Mar Rojo, tres hijos o lilims -seres medio humanos, medio demoníacos-. De este modo, si tomamos como punto de partida la tradición hebrea, la caída del Edén no sería sino un esfuerzo conjunto entre Lilith y Samael (Lucifer en la tradición cristiana) quienes actuaban como cuerpo y voz de la serpiente respectivamente. Pero, ¿qué motivos llevan a ambos a desear la caída edénica? Lilith esperó la llegada de Eva para vengar la maldición divina que la condenaba a ver morir a cientos de sus hijos cada día, mientras que Samael deseaba humillar la obra de Yavhé desde su expulsión al Abismo. Pero la venganza de Lilith se entiende mejor si analizamos la figura de Caín.

    Algunos autores como Robert Graves vinculan la figura de Caín con la sangre, el sacrificio, la inmortalidad y la presencia de Lilith y Samael. Tras la expulsión de Adán y Eva del Jardín del Edén, la mujer engendró un varón como narra el pasaje Génesis 4,1: "La mujer concibió y parió a Caín diciendo, he tenido un hombre gracias a Yahvé". Graves señala la importancia de que Caín, el primer homicida en palabras bíblicas, naciera tras la aceptación del fruto prohibido por parte de Eva, y sugiere que su nacimiento respondería a la venganza de Lilith para que Eva viera morir a uno de sus hijos, Abel, tal y como ella veía morir a sus hijos día tras día. Graves incluso va más allá al asegurar que Caín seríafruto de Eva y Samael, y no de Adán, ya que el pasaje Génesis 5,1 enumera la lista de los descendiente de Adán pero presciende de Caín y su estirpe cainita.

    De todas formas, uno de los mayores enigmas de la historia de Caín sea, ¿por qué Yahvé maldijo a Adán y a Eva quitándoles la inmortalidad y a Caín defendiéndolo de la muerte?. Tras el asesinato de Abel, el pasaje Génesis 4,12 narra: "Caín andarás errante y vagabundo sobre la tierra ... y si alguien matara a Caín, será éste vengado siete veces". Sólo tras el nacimiento de su primogénito Henoc, Yavhé permitió a Caín descansar de su vida de vagabundo errante y construir una ciudad llamada Henoc donde se crió la estirpe cainita. Pero ésta es otra historia...

    El Tesoro Oculto de los Templarios


    Oro, piedras preciosas, libros, documentos, reliquias... ¿quizás objetos sagrados del Templo de Salomón? No sabemos a ciencia cierta qué componía el tesoro templario, por que la orden se encargó de esconderlo tan bien que nunca más se supo de él. Sí sabemos que su riqueza no era sólo material y que sus claves podrían estar ocultas en jeroglíficos de piedra, en sus construcciones, con mensajes iniciáticos. Sepamos cuál era la verdadera riqueza de los templarios y cómo y para qué la consiguieron.

    El Tesoro Oculto de los Templarios (Ed. Martinez Roca, 2001) nos ofrece una visión muy particular de la experiencia de Moisés en el Sinaí, de la llamada Arca de la Alianza y, también del Grial. Una tradición oral que haría a los templarios poseedores de las Tablas de la Ley y recuerda el retorno de los primeros templarios a Occidente en 1128. No es que renunciaran a la misión sino que, seguramente, volvieron para la consecución de la misma. En este sentido convienen tener presente el preliminar de la regla que, por aquel entonces, les dio San Bernardo: "La obra se ha llevado a cabo con la ayuda de Nos. Y los caballeros han sido convocados de la Marca de Francia y de Borgoña, es decir, en Champagne, allí donde pueden tomarse todo tipo de precauciones contra la inherencia de los poderes públicos o eclesiásticos; allí donde, en esta época, se puede asegurar del mejor modo posible un secreto, una custodia, un escondite."

    Según Josep Guijarro los conocimientos aplicados a las grandes catedrales góticas dimanan de esta fuente iluminadores que se relaciona con el Grial. Para el autor de este libro, Guijarro, el Grial es una piedra de origen meteórico sobre la que Moisés escribió la esencia del conocimiento primordial, pero es, también, un símbolo para esconder una línea dinástica de reyes que entroncaría con el mismísimo Jesús de Nazaret.

    Al amanecer del 13 de octubre de 1307, las tropas del rey Felipe el Hermoso irrumpieron al unísono en todas las encomiendas templarias de Francia. A pesar de estar acostumbrado a combatir, el ejército templario no opuso resistencia. Aquel histórico viernes otoñal, las fuerzas del Rey, so pretexto de acabar con los herejes, pretendían apoderarse de todas las posesiones de los monjes guerreros y, en particular, de sus pretendidas riquezas. Una ingente cantidad de oro y piedras preciosas que poco antes había contemplado en la sede del Temple en París, el rey Felipe IV y que codiciaba en sobremanera.

    Tras tres años de duros pleitos con los reyes de Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y los reinos de España, el "tesoro" debía ser repartido a partes iguales entre los monarcas cristianos y la Orden del Hospital de San Juan. Las fracciones de los tesoros templarios debían ser distribuidas en función de las cantidades de obraban en poder de recaudadores, síndicos, contables y tesoreros reales, así como de los banqueros lombardos y judíos. Sin embargo nunca se halló una sola moneda. O la célebre orden vivía inmersa en la pobreza o los templarios habían sido lo suficientemente listos como para hacer desaparecer 1.500 cofres de oro, plata y piedras preciosas. ¿Dónde estaba el tesoro?

    Los soldados del Rey no hallaron nada ni en París ni en ninguna otra posesión de la orden. Aquella frustrada incursión daría origen, además, a uno de los procesos inquisitoriales más vergonzosos de la Historia, que concluyó en primera instancia con la "suspensión temporal" de la poderosa orden de monjes guerreros y culminó con la muerte del último Gran maestre de los Templarios Jacques de Molay, en marzo de 1314, frente a la catedral de Notre Dame. Ni las torturas ni las humillaciones sirvieron, sin embargo, para conocer el paradero del oro de los templarios...¿Pudieron los templarios poner a salvo sus riquezas materiales así como las importantes reliquias, libros y conocimientos adquiridos durante sus cerca de dos siglos de existencia? Es muy posible que así fuera. De hecho no tenemos noticias de que los oficiales del rey de Francia se apoderaran del oro y la plata y en el remoto caso de que hubiera sido así ¿por qué apoderarse de los documentos? Los Hospitalarios heredaron las encomiendas de la orden rival y, que se sepa, en ninguna fue hallado escondite alguno que guardara el botín. Lo más lógico, entonces, es que los templarios pusieran a buen recaudo sus bienes dinerarios y, sobre todo, sus documentos "secretos".

    Un ataque sin sorpresas
    La clave está en que la incursión de las tropas del rey en las encomiendas templarias era del conocimiento de los dignatarios del Temple. Sabemos que poco antes de las detenciones, el gran Maestre, Jaques de Molay, hizo quemar muchos de los libros y las reglas de la orden. Los templarios enviaron a sus preceptorías de Francia una nota en la que subrayaban que no facilitaran información alguna sobre sus costumbres y rituales. A un caballero que se retiró de la orden en aquel momento el tesorero de la misma le dijo que su decisión era extraordinariamente "sabia", toda vez que era inminente una catástrofe. ¿Intuían una acción de Felipe el Hermoso?

    "La nota oficial -destaca Josep Guijarro en El Tesoro Oculto de los templarios- hacía hincapié en el hecho de no proporcionar información relativa a las prácticas iniciáticas de la orden". No era para menos. Felipe IV tejió en torno a las mismas la mayoría de acusaciones. Fueron culpados de negar los dogmas de la fe cristiana, de escupir u orinar sobre la cruz durante sus rituales secretos de iniciación, de ungirse con la sangre o el sebo de los niños sin bautizar, de cometer actos de sodomía e incluso de venerar al diablo mediante un cráneo o cabeza llamado Baphomet.

    Los inquisidores se empecinaron en materializar el Baphomet en una suerte de ídolo andrógino, cornudo y barbudo que evoca la figura del diablo, como la representación que vemos en el frontispicio de la iglesia de Saint Merry en el barrio templario de París, que constituye además un compendio de símbolos alquímicos. Pretendían así acusar a los templarios de idolatría al maligno y tacharlos de herejes.

    Según Guijarro tanto el Baphomet como el ritual secreto al que estaba asociado se relacionan con el Grial, un "objeto" sagrado del que tenemos referencias a través de leyendas medievales y que experimentó coincidiendo con la Orden del Temple. Más allá de 1314 estos relatos sobre la reliquia desaparecieron ¿es casualidad? El Tesoro Oculto de los Templarios postula que las historias sobre el Grial fueron inspiradas por la famosa orden y que en sus páginas se esconden numerosos símbolos y datos frente a los que un iniciado podría localizar la esencia de esa reliquia: uno conocimiento trascendente.

    Una misión secreta
    Y es que al margen del tesoro material del temple hay otro simbólico y poderoso asociado a sus años de permanencia en el Templo de Salomón. En efecto, la orden monástico-militar nacía en 1118 cuando nueve caballeros liderados por Huges de Payns se presentaron ante el rey de Jerusalén, Balduino II, para ofrecerle la defensa de los santos lugares a cambio de poder instalar su residencia en los terrenos que antiguamente, ocupaba el Templo de los Judíos. ¿Cómo podían nueve hombres acometer la protección de cientos, sino miles de peregrinos que recorrían tierra Santa? ¿Se escondía algún otro propósito tras la fundación de la orden?
    Así lo piensa el erudito Michel Lamy al comprobar que estos nueve Pobres Caballeros de Cristo permanecieron encerrados en el antiguo templo por un período de nueve años dedicados a la oración y la meditación.

    Durante ese misterioso período no defendieron, que se sepa, ni una sola vez a ningún viajero ni tampoco se enfrentaron a los infieles. ¿A qué venía, entonces, la implantación de la nueva orden? ¿tenía que ver con la devoción mostrada por el Templo de Salomón? ¿Qué buscaban allí los templarios con tanto Ahínco? El Tesoro Oculto de los Templarios sostiene que el propósito real de la orden monástico militar era la búsqueda de los tesoros del Templo de Salomón y, en concreto, de la mítica Arca de la Alianza, una suerte de talismán para las huestes cristianas que pretendía ser utilizado para vencer a los infieles pero también, como acceso al Conocimiento, en mayúsculas. En su revelador ensayo, Josep Guijarro sostiene que la importancia de la misión no radicaba en la localización del Arca misma sino en su contenido, especialmente en lo tocante a las tablas de la Ley.

    Acceso al conocimiento Sagrado
    Guijarro asegura que "las tablas eran importantes para los templarios porque contenían algo más que los Mandamientos. Inscritos en ellas estabas las tablas del Testimonio, la ecuación cósmica: la ley divina del número, medida y peso que el sistema críptico de la cábala permitía descifrar". Y desde luego tuvieron que enfrentarse al problema de descifrarlo porque, como ilustraban Gérard y Sopie de Sède, los templarios mantuvieron contacto en Oriente con los Bâtini d'Alamût y, en Egipto, visitaron la famosa Casa de las ciencias del Cairo.

    La que los israelitas y también los musulmanes habían reunido los libros y los instrumentos que resumían todos los conocimientos de la época. Debieron de conseguirlo, por que a partir de 1130 la Orden del Temple comenzó a levantar el vuelo e inició por cuenta propia sus primeras incursiones en el campo arquitectónico con la aplicación de la llamada ecuación universal. "Gracias a las tablas del testimonio -asegura el investigador catalán- los constructores del Temple pudieron aplicar la ley cósmica y la geometría sagrada a la edificación de los monumentos religiosos más hermosos que el mundo cristiano haya conocido." Pero hay más.

    Guijarro sostiene que el Temple era la cabeza visible de un plan secreto urdido años antes de su fundación por las familias nobles de Champagne, en Francia, junto con el reformador del Cister, Bernardo de Claraval, para transformar la sociedad y propiciar en anunciado segundo advenimiento de Cristo. Siguiendo la pista a las investigaciones iniciadas hace quince años por los autores de El Enigma Sagrado, Guijarro analizará en las páginas de su libro la intervención del llamado Priorato de Sión, una organización secreta contemporánea a la primera Cruzada pero de la que duda haya podido sobrevivir hasta nuestros días.

    El Priorato de Sión, tuvo, en cualquiera caso, una importancia capital en los primero años de la Orden del Temple. La "Sociedad" cortó su conexión tras lo que se conoce como la "traición" de su Gran Maestre Gerard de Ridefort, que, en 1188, arrastró a los templarios a la batalla de Horns de Hattin, que supuso, a la postre, la pérdida de Jerusalén. El análisis de la influencia del Priorato de Sión en la Orden del Temple conducirá al investigador catalán a establecer un nexo de unión entre el misterio de los templarios, la aldea de Rennes-le-Château y el castillo de Gisors, donde pudo ser escondido temporalmente el tesoro de la orden.

    Y es que según la hipótesis defendida en este libro, los monjes-guerreros pretendían transportar el tesoro hasta Escocia pero, por alguna razón, nunca llegó su totalidad hasta allí. Los templarios, forzados por la persecución inquisitorial, debieron de esconder el tesoro en algún lugar y asegurarse que el secreto para encontrarlo pudiera ser transmitido, pero sólo para los ojos de los iniciados, los únicos capaces de descifrarlo. Éste puede ser, por ejemplo, el objeto del llamado graffiti de Chinon y otros hallados en la Torre del Prisionero de Gisorso, incluso en España, en la ermita de San Bartolomé.

    El graffiti del castillo de Chinon, en las inmediaciones de Tours, se halla en una pared de la torre de Coudray donde fueron encarcelados algunos altos dignatarios de la orden de la cruz paté durante la constitución de las comisiones pontificias de investigación. Los templarios grabaron en los muros que les privaban de libertad unos símbolos de particular calidad. Se trataba claramente de dibujos iniciáticos, una suerte de jeroglífico para que el poseedor de la clave pueda interpretarlos. Entonces un "error" en el símbolo puede tener un significado especia para el criptógrafo.

    Este sistema de los "errores" calculados protagoniza una fascinante historia de misterios y tesoros- también relacionada con el Temple- que nos remite a la aldea de Rennes-le-Château,e el Razés. Su párroco se tomó la molestia de decorar el interior de la iglesia con imágenes del via crucis que contienen sibilinas instrucciones... Los templarios, seguramente, ocultaron su botín material y también el más simbólico y poderoso bajo un acompleja tela de jeroglíficos dispersos en sus construcciones que todavía hoy nadie ha descifrado. ¿Y dónde? Sé preguntará el lector.

    Cuando el rey de Portugal recibió la bula papal, la demoró lo necesario para que los caballeros de Tomar se refugiasen en el extranjero. De acuerdo con sus homónimos de Castilla y Aragón, el rey luso, Don Dinis, un ferviente seguidor del espíritu templario, consiguió en 1310 la inocencia de la orden del llamado Concilio de Salamanca. Esto dio lugar a una nueva bula papal promulgada dos años más tarde en la que confiaba a los soberanos peninsulares la posesión de los bienes del Temple. Algunos años después se creaba la Orden de los Caballeros de cristo en Portugal, que administró todos los bienes de los monjes guerreros. Y, seguramente, gracias a este monarca y al infante Enrique, fundador de la Escuela de Sagres, dedicada a las técnicas y descubrimientos náuticos, podemos deducir una hipótesis de trabajo tan perspicaz como heterodoxa:¿Consiguieron los templarios cruzar el atlántico? En el caso afirmativo podríamos especular con la idea de que los templarios escondieran allí sus riquezas tanto materiales como simbólicas.

    Uno de los indicios más fascinantes de la incursión templaria en tierras americanas nace de una leyenda familiar en escocia. El conde Henry Saint Clair partió en 1338 hacia América con 300 colonos y doce embarcaciones. Su travesía condujo a la expedición hasta la costa noroeste de los Estados Unidos, concretamente donde hoy radica Massachussets. Allí pasaron la primavera de 1399 para, después, regresas algunos de ellos a su lugar de origen.

    Un descendiente de este nombre, Niven Sinclair, inició en 1989 una profunda investigación encaminada a demostrar la realidad de esta leyenda familiar. Las pistas le condujeron a una vieja posesión: la capilla de Rosslyn, ubicada en un promontorio al sur de Edimburgo. En una losa de esta capilla construida en 1446 los miembros del clan Sinclair descubrieron la vinculación de sus antepasados con los templarios y comprobaron como, tras la disolución de la orden, un nutrido gripo de caballeros se refugió en las propiedades escocesas de los Sinclair. Según la tradición familiar, los templarios llevaron consigo parte de sus documentos y riquezas a la capilla de Rosslyn, entre ellos el mítico Santo grial, que quedaría oculto en la construcción.

    Lo verdaderamente importante es que según pudo demostrar Niven, su familia gastó, desde entonces, gran cantidad de dinero y riquezas que , al parecer, procedían de América. Éste fe su gran secreto. Un secreto que ha quedado reflejado en un antiquísimo sello, datado en 1214, en el que puede leerse Secretum Templi al tiempo que muestra a un ¿indio? con plumas. Y no es el único. En el corazón de Francia, concretamente en el tímpano del atrio de Vézelay, fechado alrededor de 1150, se halla representado otro "indio". Éste tiene grandes pabellones auditivos, como muchos indígenas americanos. ¿estuvieron los monjes-guerreros, entonces, en América antes que Colón?

    Las crónicas aseguran que los soldados de Hernán Cortes no salían de su asombro al comprobar que los aztecas tenían ritos tan parecidos a los católicos y sacramentos como la comunión y la confesión. Otras ceremonias y costumbres parecían procedes directamente de la tradición hebrea y así se confirmaría no tardando mucho con las pruebas abundantes e irrefutables de las expediciones judías a América. Pero eso será objeto de otro artículo...quien sabe cuando.

    Tomado del articulo de Patricia Hervias

    Filosofía Oculta

    martes, 2 de marzo de 2010

    "A través del velo de todas las alegorías Hieráticas y místicas de los antiguos dogmas, a través de las tinieblas y de las bizarras pruebas de todas las iniciaciones, bajo el sello de todas las criaturas sagradas, en las ruinas de Nínive o de Tebas, sobre las carcomidas piedras de los antiguos templos y sobre la ennegrecida faz de la esfinge de Asiria o de Egipto, en las monstruosas o maravillosas pinturas que traducen para los creyentes las paginas sagradas de los Vedas, en los estraños emblemas de nuestros antiguos libros de Alquimia, en las ceremonias de recepcion practicadas por todas las sociedades secretas, se encuentran las huellas de una misma doctrina y en todas partes, cuidadosamente oculta.
    La filosofia oculta parece pues, haber sido la nodriza o la madrina de todas la religiones, la palanca secreta de todas la fuerzas intelectuales, la llave de todas las oscuridades divinas y la reina absoluta de la sociedad".

    Fuente: Eliphas Lévi

    Descubrir, una sabiduria superior, una fuente de donde beber, un arbol del cual recoger. Buscar, una forma de iluminacion, un elemento, una respuesta, una salida, un remanso. Nada en lo exterior brilla tanto como aquel secreto que en tu interior posees, cuyo reflejo llega, inunda, fluye, en las antigua huellas de sabidurias arcanas. Despertar es aprender a ver y aprender a fluir.

    Judas Iscariote ¿traicionó realmente a Jesús?

    sábado, 26 de diciembre de 2009

    En los evangelios se cuenta como Judas besa a Jesús en el jardín de Getsemaní, para mostrar a los soldados romanos quién era áquel a quien llamaban Jesús. Además, no lo hizo a cambio de nada, sino por 30 monedas.

    La tradición presenta este hecho como una traición y así ha llegado hasta hoy. Pero siempre los teólogos más heterodoxos han sospechado de la actitud de Jesús en la última cena cuando revela que Judas será quien le traicione. El comportamiento de indiferencia de Jesús y sus discípulos parece sorprendente ¿cómo es que no actuaron para frenarle?

    El religioso Walter Brandmuller se basa en esta teoría para explicar una nueva interpretación de hagiografía evangélica. Hace un tiempo se destapó la noticia de que está casi recompuesto un evangelio apócrifo, conocido como el “Evangelio de Judas” - Aunque parece que el Apostol no lo escribió, si parece tener un protagonismo especial en él - que data del siglo III y en el que Judas sólo es un voluntario, o un elegido, para entregar a Jesús y así cumplir el plan de Dios.

    El diario británico The Times es el que está centrando esta investigación que no deja indiferente al Vaticano. Al parecer hay ciertos sectores que no ven nada malo en este planteamiento, ya que no sólo se libraría a Judas de una carga que la tradición popular le ha colocado, sino que además explicaría la reacción de Jesús y sus discípulos en la última cena. Sin embargo, algunos personajes del Vaticano, como el teólogo Giovanni D’Ercole. están encontra de estas nuevas interepretaciones de las sagradas escrituras. D’Ercole ha afirmado que es “peligroso revisar el papel de Judas y ensuciar la narración de los Evangelios con textos apócrifos. Podría generar confusión entre los creyentes”.

    Lo cierto es que estas teorías no son nuevas, y ya se formulaban los conocedores de este evangelio apócrifo. Los propios autores de “El Enigma Sagrado” en su segunda parte de este bestseller, “El Legado Mesiánico”, ya exponían esta teoría que presenta una imagen conspiratoria de los últimos momentos de Jesús.

    Los espiritus Luciferes

    domingo, 29 de noviembre de 2009
    Der Wächter des Paradieses (1889)

    Estos espíritus eran una clase de rezagados de la oleada de vida de los Angeles.
    En el Período Lunar se encontraban mucho más allá de la gran masa de aquellos
    que actualmente son nuestra más avanzada humanidad. No han progresado tanto como los Angeles, que eran la humanidad adelantada de la Luna; pero, sin embargo, estaban mucho más
    avanzados que nuestra humanidad actual, y, por lo tanto, era imposible para ellos tomar un
    cuerpo denso como el que hemos tomado nosotros; no obstante, no podían tener conocimiento sin un órgano interno, un cerebro físico. Estaban, por decirlo así, a mitad de camino entre el
    hombre, que tiene cerebro, y los Angeles, que no necesitan nada. En una palabra, eran
    semidioses.

    Se encontraban, pues, en una situación muy seria. El único camino que podían
    encontrar para expresarse a sí mismos y adquirir conocimientos era usar el cerebro físico del
    hombre, pues podían hacerse comprender por un ser físico, dotado de cerebro, lo que no podían
    hacer los Angeles.


    Como ya dijimos, en la última parte de la Epoca Lemúrica el hombre no podía ver
    el Mundo Físico tal como lo vemos actualmente nosotros. Para él el Mundo del Deseo era
    mucho más real.

    Tenía la conciencia de sueño con ensueños del Período Lunar: Una conciencia
    pictórica interna; pero estaba inconsciente del mundo exterior. Los Luciferes no encontraban
    dificultad alguna en manifestarse a esa conciencia interna y llamar su atención hacia su forma
    exterior, la que antes no había percibido. Le enseñaron cómo podía dejar de seguir siendo
    simplemente el esclavo de los poderes exteriores, y como podría convertirse en su propio
    dueño y señor y parecerse a los dioses "conociendo el mal y el bien". También le hicieron
    comprender que no debía tener aprensión de que su cuerpo muriera, ya que en sí mismo poseía la capacidad de formar nuevos cuerpos sin necesidad de que los Angeles mediaran. Todas estas
    cosas se las dijeron con el propósito de que dirigiera su conciencia hacia el exterior para la adquisición del conocimiento.

    Esto lo hicieron los Luciferes con el objeto de aprovecharse y adquirir
    conocimientos conforme el hombre los fuera obteniendo. Y le proporcionaron dolor y sufrimiento, cuando antes no tenía ninguno de los dos; pero también le dieron la inestimable bendición de la emancipación de las influencias y la dirección externa, comenzando entonces el hombre el camino de la evolución de sus poderes espirituales, una evolución que algún día le permitirá construir por sí mismo con tanta sabiduría como los Angeles y los otros Seres que lo
    guiaron antes de que ejercitara su voluntad.


    Antes de que el hombre fuera iluminado por los Espíritus Luciferes, aquél no
    había conocido ni la enfermedad, ni el dolor, ni la muerte. Todas estas cosas fueron el
    resultado del empleo ignorante de la facultad procreadora y su abuso para la gratificación de los
    sentidos.

    Los animales en estado salvaje están libres de enfermedades y dolores, porque su
    propagación se efectúa bajo el cuidado y dirección de los sabios espíritus-grupo
    únicamente en esas épocas del año que son propicias para tal objeto. La función
    sexual tiene por único objeto la perpetuación de las especies, y bajo ningún concepto la
    gratificación de los deseos sexuales.


    Si el hombre hubiera continuado siendo un autómata guiado por Dios, no habría
    conocido ni la enfermedad, ni el dolor, ni la muerte, hasta hoy; pero tampoco
    habría obtenido la conciencia cerebral y la independencia resultante de la iluminación
    por los Espíritus Luciferes, los "dadores de luz", quienes le abrieron el entendimiento
    y le enseñaron a emplear su entonces confusa visión para obtener conocimientos del Mundo
    Físico, que estaba destinado a conquistar.


    Desde ese entonces había dos fuerzas obrando en el hombre. Una fuerza es la de
    los Angeles, quienes formaban nuevos seres en la matriz por medio del Amor, que se dirigía
    hacia abajo para la procreación; son, por lo tanto, los perpetuadores de la raza.


    La otra fuerza es la de los Espíritus Luciferes, quienes son los instigadores de
    todas las actividades mentales, por medio de la otra parte de la fuerza sexual, que se
    dirige hacia arriba para el trabajo cerebral.


    Los Luciferes son llamados también "serpientes", y están representados así en
    las diversas mitologías. Diremos más sobre ellos, cuando lleguemos al análisis del Génesis.
    Por el momento ya hemos dicho bastante para encaminarnos en nuestra investigación que nos guiará a través del progreso evolutivo del hombre aún más allá, a través de
    las Epocas Atlante y Aria, hasta nuestros días.


    Lo que hemos dicho acerca de la iluminación de los Lemures se aplica únicamente
    a la menor parte de aquellos que vivieron en la última parte de aquella Epoca,
    quienes fueron la simiente de las siete razas atlantes. La mayor parte de los Lemures eran
    análogos a los animales, y las formas ocupadas por ellos han degenerado en la de los
    salvajes y antropoides actuales.


    Recomendamos al estudiante que se fije cuidadosamente en que fueron las Formas
    las que degeneraron. Hay una distinción importantísima, que debe siempre
    recordarse, entre los cuerpos (o formas) de una raza, y los Egos (o vida) que encarna en
    esos cuerpos de la raza.


    Cuando nace una raza, las formas son animadas por cierto grupo de espíritus que
    tienen la capacidad inherente de evolucionar hasta cierto grado, pero no más allá. No
    puede haber estancamientos de ninguna clase en la Naturaleza; por lo tanto, cuando se
    ha llegado al límite de tal grado, los cuerpos o formas de esa raza comienzan a
    degenerar, cayendo cada vez bajo, hasta que la raza se extingue.


    La razón no hay que ir a buscarla muy lejos. Nuevos cuerpos de raza aparecen,
    particularmente flexibles y plásticos, proporcionando gran margen a los Egos que
    en ellos
    encarnen para mejorar esos vehículos y progresar en consecuencia. Los Egos más
    avanzados nacen en esos cuerpos y los van mejorando lo mejor que pueden. Esos
    Egos son, sin embargo, únicamente aprendices y, en consecuencia, no pueden evitar
    que esos cuerpos vayan cristalizándose lentamente hasta llegar al límite de
    perfección que ese cuerpo sea capaz de adquirir. Entonces se crean formas para una nueva
    raza, para proporcionar a los Egos mayor margen aún, a fin de que puedan aumentar
    su experiencia y desarrollo. Y los cuerpos antiguos se descartan, convirtiéndose
    en las habitaciones de Egos menos avanzados, que a su vez los emplean como jalones, a
    lo largo del sendero de progreso. De esta suerte los antiguos cuerpos de una
    raza van siendo empleados por Egos de creciente inferioridad, degenerando gradualmente,
    hasta que por último ya no hay Egos suficientemente inferiores como para poder obtener algún provecho al encarnar en tales cuerpos. Las mujeres se hacen estériles y los cuerpos de la raza mueren.


    Podemos fácilmente trazar ese proceso con ciertos ejemplos. La raza
    teutónico-anglosajona (especialmente de rama americana) tiene un cuerpo más blando y flexible y un sistema nervioso más sensible que cualquier otra raza de la Tierra de los tiempos
    actuales. Los indios y los negros tienen cuerpos mucho más duros, y debido a su grosero sistema
    nervioso son mucho menos sensibles a las heridas. Un indio continúa luchando después de
    recibir heridas cuyo solo choque hubiera postrado o matado a un blanco, en tanto que
    el indio se restablece inmediatamente. Los aborígenes australianos son un
    ejemplo notable de la muerte de una raza, debido a su esterilidad, a pesar de todos los
    esfuerzos que el gobierno británico está haciendo para perpetuarles.


    Se ha dicho contra los de la raza blanca que dondequiera que ellos van
    desaparecen las otras razas. Los blancos han sido acusados de haber ejercido terribles
    opresiones sobre las otras razas, habiendo, en muchos casos, masacrado a multitudes de
    nativos indefensos e insospechables -como lo prueba la conducta de los españoles con
    los antiguos peruanos y mejicanos, si hemos de concretar uno entre tantos
    ejemplos-.

    Las obligaciones resultantes de tales abusos de confianza y de la inteligencia
    y poder superior se pagarán, !oh sí!, hasta el último grano, por los que en ello
    incurrieron. Más es igualmente cierto, sin embargo, que aún cuando los blancos no hubieran
    masacrado, esclavizado, martirizado y maltratado a las antiguas razas, estas últimas
    hubieran muerto por sí solas, si bien más lentamente, porque tal es la Ley de la Evolución, el
    orden de la Naturaleza. En el futuro, los cuerpos de las razas blancas cuando sean
    habitados por Egos que actualmente tienen cuerpos de raza roja, negra, amarilla o morena,
    habrán degenerado tanto que también desaparecerán, para tomar en su lugar otros
    y mejores vehículos.


    La ciencia habla únicamente de la evolución. Pero no considera las líneas de
    Degeneración, que, con lentitud pero seguramente, están destruyendo los cuerpos
    que se han cristalizado tanto que no pueden ya mejorarse.

    La raiz de la sabiduria Oculta


    Son muy pocos los estudiantes de la trascendental ciencia oculta que sepan la
    verdad acerca de la fuente madre donde surgieron todas las escuelas
    iniciáticas, llámense éstas: Yoga, Taoísmo, Zen, Rosacrucismo, Teosofía, Masonería,
    Antroposofía, etc. y de la fuente de dónde surgieron todas las religiones como
    Islamismo, Hinduismo, Budismo, Shintoísmo, Zoroastrismo, Cristianismo, etc.
    Los eruditos y los investigadores meramente intelectuales, se sienten perplejos
    ante tantas fuentes aparentemente diversas, sin encontrar un vínculo que una
    las escuelas filosóficas ni las religiones entre si, debido a que tanto los
    iniciados antiguos como los modernos, han ocultado y revelado (velar doblemente) estas
    antiguas enseñanzas.

    Estos conocimientos jamás han salido del círculo de ocultistas que han hollado
    el sendero y la tradición oral de sus secretos, han sido transmitidos
    continuamente en las escuelas de iniciación hasta nuestros días y se emplean
    como base de todo trabajo práctico tanto en oriente como en occidente.
    La humanidad en su ya largo peregrinaje a través de la materia en nuestro
    actual período terrestre(véase Concepto Rosacruz del Cosmos por Max Heindel),
    comenzó su relativa actualización de consciencia en la tercera raza raíz; la
    lemur; fue en ésta época cuando el espíritu penetró definitivamente en la materia y
    ocurrió la diferenciación de los sexos. En la siguiente raza raíz, la
    atlante, la humanidad logró un gran conocimiento en todos los campos y parte de tal
    esplendor lo encontramos en Egipto, Meso América y Perú, pues el continente
    atlante que se encontraba entre América y Europa se sumergió en el Océano
    Atlántico hace unos 10.000 años, tal como un millón de años atrás se había
    sumergido el continente lemur ó tierra de Mu en el Océano Pacífico, como
    parte de la eterna ley cíclica de la renovación.
    Cada raza tiene su jerarca o Manú (guía), quién se encarga de dirigirla en
    sus inicios, tal como ocurrió con el Manú Vayvasvata hace unos 30.000 años en la
    aurora de la quinta y actual raza, la Aria. El preparó a los humanos más
    avanzados de aquella época en el Asia Central y les instruyó en los misterios
    de la vida y del ser, de la Naturaleza y del Universo.

    Las razas que conocemos en ésta época, todas surgieron de aquel núcleo y
    conformaron: la Indo-Aria en la India, la Babilonio-Asirio-Caldea en el medio
    oriente; la Perso- Greco- Latina, la Céltica, la Teutónico- Anglosajona y
    actualmente la Americana en América del Norte, Central y del Sur, que es una
    mezcla de razas lemur (negra), atlante (indígena y amarilla) y aria (blanca).
    Encontramos así la raíz común de las diferentes civilizaciones de donde
    surgió la "secreta doctrina", fundamento de todas las religiones, y de todas ;las
    corrientes filosóficas, esotéricas y místicas.

    La línea evolutiva del occidental, lleva implícito el cultivo de la mente
    racional, habiéndose desligado parcial (si no totalmente) de la mística, que
    caracteriza al oriental; es por eso que el sistema de desarrollo interno para el
    occidental, debe estar especialmente adaptado a su temperamento y llenar ciertos
    requisitos bien definidos como lo explica Dion Fortune en su libro "CABALA
    MISTICA" : " En primer lugar, la técnica elemental tiene que ser tal que
    pueda ser fácilmente comprendida por las mentalidades que no tienen absolutamente
    nada de místicas; en segundo lugar, las fuerzas que pongan en movimiento han
    de ser lo suficientemente poderosas como para estimular el desarrollo de los
    aspectos superiores de la conciencia. En tercer lugar, como son muy pocos los
    occidentales que tengan la oportunidad o la inclinación a llevar una vida
    recluida, las fuerzas que se empleen deben ser susceptibles de utilizarse en los
    breves períodos de tiempo que la vida moderna con sus diarias ocupaciones nos
    deje" .

    Es un error el querer dedicarnos totalmente al desarrollo interno, como una
    tentativa para eludir los problemas de la vida; por eso, la vida de lo
    espiritual no se logra convirtiéndose en anacoreta, aislándose del mundo, o teniendo alguna
    forma especial de vestir, ó cortarse o no los cabellos, pues esto sólo son
    superficialidades, ya que la verdadera espiritualidad jamás se hace propaganda.

    El deber para con nuestra interna evolución planetaria, es la conquista de la
    materia densa, es decir la guía consciente de nuestras vidas, la superación de
    nuestros vicios y "la búsqueda del reino de Dios y su justicia "
    (evolución autosenso - consciente).

    Y cual es el camino?. Amando a todos los seres sin excepción; tratando de
    comprender todos los días los diferentes asuntos que tengamos que atender,
    realizándolos con amor y no haciéndolos por hacerlos; elegir los alimentos
    sanos para nuestro cuerpo, sin llegar a ningún extremo; es decir, analizar que
    alimentos nos sientan mejor y cuáles no nos caen bien, pues en cuanto a la dietética
    nunca nadie dirá la última palabra , puesto que "lo que es alimento para unos , es
    veneno para otros" no ingerir ningún tipo de medicina, a no ser que estemos
    realmente enfermos , esto incluye evitar el cigarrillo, el café, el alcohol y
    los estimulantes, pues éstos "entorpecen´´ nuestros vehículos más sutiles,
    impidiéndonos el despertar en los planos internos.